La Biblia y el Nuzi


¿Por qué en las Sagradas Escrituras encontramos prácticas sociales que hoy no serían permitidas?

¿Podría una mujer estéril, en nuestros tiempos, entregar su empleada doméstica a su esposo, para que él tenga descendencia, como nos relata que hizo Sara, esposa de Abraham?

Veamos lo que nos narra la Biblia: “Abraham tenía ya diez años de vivir en Canaán, y su esposa Sarai aún no había podido tener hijos. Pero como ella tenía una esclava egipcia que se llamaba Agar, le propuso a su esposo: Abram, como Dios no me deja tener hijos, acuéstate con mi esclava y ten relaciones sexuales con ella. Según nuestras costumbres, cuando ella tenga un hijo ese niño será mío, porque ella es mi esclava”. (Génesis 16: 1-3, Versión Traducción en Lenguaje Actual).

Es muy posible que la respuesta de muchos a la pregunta que da inicio a este artículo sea un categórico “¡no!” Incluso, podría considerarse un abuso por parte de una patrona ante su empleada, y reñiría con las buenas costumbres que se esperan de una mujer y un hombre casados y, quizá ante los ojos de la comunidad o sociedad, sería percibido con reserva, si no con una severa crítica.

Fragmento de una de la tablillas del Nuzi

Sin embargo, en el tiempo en que ocurrió este relato del libro de Génesis era una práctica  permitida por mandato cultural-legal de la época, como lo demuestran los documentos Nuzi, llamados así por la  antigua ciudad donde fueron encontrados, hoy parte de Irak, a 220 kilómetros de Bagdad y 550 de Haran.

Era 1920 cuando se descubrieron 20,000 tablillas escritas en cuneiforme acadio, pertenecientes al siglo XV antes de Cristo. Estos documentos se ocupaban, en su parte medular, de la vida social y las transacciones mercantiles en Nuzi.

Nuzi fue también llamada Nuzu durante la ocupación de los horeos, descendientes de Esaú, nieto de Abraham, y estaba situada cerca de Nínive, ciudad de origen de este último. Así nos lo indica Génesis 36:20: “Los jefes de las tribus de los horeos, que son descendientes de Esaú, y que vivían en la región de Edom, fueron: Lotán, Sobal, Sibón, Aná, Disón, Éser, Disán”. (Versión Traducción en Lenguaje Actual).

Estas tablillas eran consideradas documentos jurídicos y permitían prácticas como la que empleó Sara con Agar, su sierva, y otras más. Sara, quien conocía estas leyes, sabía que en ellas se estipulaba que si su marido no tenía descendencia, el siervo de éste heredaría todo y ella quedaría desamparada, como podemos leerlo en  Génesis 15:2-3:  “Pero Abram le contestó: Señor y Dios, ¿de qué me sirve que me des recompensa, si tú bien sabes que no tengo hijos? Como no me has dado ningún hijo, el heredero de todo lo que tengo va a ser Eliézer de Damasco, uno de mis criados”. (Versión Dios Habla Hoy).

Otro aspecto que señalaban estas normas legales era que si la sierva concebía, el niño debía nacer sobre las rodillas de la mujer estéril, como símbolo de adopción, ya que mientras la esposa no tuviera hijos, éste cuidaría de ella por el resto de su vida, y estaba obligado a darle adecuada sepultura.

Si del matrimonio nacía un hijo, éste, automáticamente, sería el heredero y debía cuidar de sus padres. Por eso, más adelante, Sara pidió a Abraham: “Echa de aquí a esa esclava y a su hijo; él no tiene derecho a compartir la herencia con tu hijo Isaac”. (Génesis 21:10, Versión Traducción en Lenguaje Actual).

Sin embargo, la misma ley prohibía que Agar y su hijo fueran expulsados, por lo que a Abraham le costó tomar la decisión y sólo aceptó hacerlo cuando claramente Dios se lo indicó: “Este dicho pareció grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo.Entonces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te será llamada descendencia. Y también del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu descendiente.Entonces Abram se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de agua, y lo dio a Agar, poniéndolo sobre su hombro, y le entregó el muchacho, y la despidió. Y ella salió y anduvo errante por el desierto de Beerseba”. (Génesis 21: 11-14, Versión Reina-Valera 1960). Continúa

Fuentes consultadas: Revista Isha, “La mujer según la Biblia”; Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia. Atlas Histórico de Westminster, por William Foxwell Albright.

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5 comentarios en “La Biblia y el Nuzi

  1. Mario Ramírez dijo:

    Que impactante, hay situaciones que las pasamos, pero que si se manejaran en estos tiempos otro músico tocaría. Tambien la historia es de gran ayuda como dijo Jesús “mi pueblo muere por falta de conocimiento”. Gracias por el ampliar el tema que es de gran ayuda, para mejorar nuestro entendimiento, gracias.

  2. Loraine Maldonado dijo:

    Hola. Escribo desde República Dominicana.
    Este artículo me ha servido bastante en una exposición para maestros sobre Arqueología Bíblica y sus hallazgos. Bendiciones

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