Fe con entendimiento


¡Déjenla; ¿por qué la molestan? Ha hecho una obra buena conmigo.Pues a los pobres siempre los tendrán entre ustedes, y pueden hacerles bien cuando quieran; pero a mí no siempre me van a tener.Esta mujer ha hecho lo que ha podido: ha perfumado mi cuerpo de antemano para mi entierro. (Evangelio de Marcos 14:6-9, versión Dios Habla Hoy).

Estas palabras Jesucristo las dijo durante una cena en la casa de Simón el leproso; localizada en una pequeña ciudad de Israel, Betania. ¿Por qué las dijo? porque todos los presentes, inclusive su discípulos murmuraban que una mujer había derramado sobre Su cabeza un perfume carísimo.

El ungimiento en los tiempos bíblicos se hacía por dos razones: Cuando se coronaba a un rey y como parte de los ritos al enterrar a una persona.

El perfume derramado a Jesús era de nardo

En Jesucristo se aplican ambas: Al entrar a Jerusalén, fue recibido y proclamado como rey:“El siguiente día, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, al oír que Jesús venía a Jerusalén, tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor,  el Rey de Israel! Y halló Jesús un asnillo, y montó sobre él, como está escrito: No temas, hija de Sion; He aquí tu Rey viene. Montado sobre un pollino de asna”.(Evangelio de Juan: 12:12-15, versión Reina Valera 1960). Y el segundo como Él mismo lo dijo: “ha perfumado mi cuerpo de antemano para mi entierro“.

 La acción de esta mujer, de quien no se menciona su nombre, es otra vez un acto de fe; ella sabía que su rey tenía que morir, había comprendido el mensaje y propósito de Jesús al venir a esta tierra.

Todos los presentes, consideraron el derramamiento un desperdicio, y algunos con un falso altruismo, dijeron que se hubiera vendido por 300.00 denarios (equivalente a un año de trabajo), y haberse dado a los pobres. Sorprendente, ninguno de los presentes, incluso, los discípulos de Jesús, pudieron comprender el mensaje de Cristo, pero esta simple mujer ¡Sí!

De ahí que el Señor agregara: “De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella” (Evangelio de Juan 14:9, versión Reina Valera 1960).

¡Admirable! La fe de aquella mujer que  comprendía el sacrificio que haría Cristo por ella y que hizo también por todos aquellos que estén dispuestos a dejar sus falsas ideas, recelos y crean.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s