Y no quedo…


La efervescencia de la primera vuelta electoral va bajando; las críticas no han faltado, en especial de aquellos cuyo candidato no pasó a la segunda vuelta.

Entre los comentarios que he escuchado o leído están: “el pueblo tiene el gobernante que se merece, no tenemos cultura política, en la próximas elecciones mi candidato será valorado”; algunos en su frustración o quizá enojo han insultado a sus compatriotas porque no votaron por el aspirante que ellos veía sentado en la silla presidencial y otros llaman a votar nulo en la segunda vuelta.

Cuando veo y escucho esto, me pregunto cuál debería ser mi actitud, porque les confieso: el candidato por el que voté, tampoco, pasó. Entonces, viene a mi mente el rey David, el más amado rey de Israel y de quien la Biblia dice: “…les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”. (Hechos 13:22).

El vencedor de Goliat había sido escogido por Dios para ser el sustito de Saúl, primer rey de Israel. Sin embargo, esto no se materializo hasta mucho tiempo después. Durante este período el menor de los hijos de Isaí, se dedicó a servir al monarca hasta que éste quiso matarle. Más adelante, las Escrituras nos relatan que David debió huir, constantemente, de Saúl.

En ese escurridizo período, David tuvo dos oportunidades para matar a Saúl, (I Libro de Samuel capítulos 24 y 26) y no lo hizo.

Saúl no era un buen rey, había sido desechado por Dios. Cometió errores terribles: se arrogó la función sacerdotal ofreciendo sacrificio en Gilgal (Primer Libro de Samuel 13:7-10), desobedeció al Señor a pesar de  recibir instrucciones precisas (Primer Libro de Samuel 15:22) y luego consultó a una adivina (Primer Libro de Samuel capítulo 28).

El primer rey de Israel, fue elegido por Dios para instituir la monarquía, para representar en su persona el gobierno real de Jehová sobre su pueblo; no obstante, él busco alejarlo del orden religioso establecido por Él, no supo obedecer la voz del Altísimo y, al final de su reinado se volvió a los agüeros en lugar de buscar a Su Creador.

Con un gobernante así, David pudo haberse dedicado a crear campañas que desprestigiaran a Saúl, insultar a quienes le apoyaban o quizá matarles, tenía el poder militar y la inteligencia para hacerlo.

Sin embargo, David tenía un corazón conforme a Dios, a pesar de tener un rey malo, comprendía que Dios tenía el control. ¿Comprendemos los guatemaltecos que Dios no está ajeno a nuestro proceso electoral?

David reprimió a sus hombres, cuando estos le incitaron a matar a Saúl, les recordó que él era el ungido de Dios, es decir el signado por Él. ¿Seremos capaces los guatemaltecos de reprimir a quienes hablan mal del futuro presidente de la nación? Sin importar quien sea este al final.

Aun, cuando Saúl murió, David le dio honras fúnebres (Segundo Libro de Samuel 1: 17-27), así que, me pregunto si puedo tener un corazón como el del famoso rey de Israel. Me cuestiono si los guatemaltecos seremos capaces de honrar al futuro presidente de nuestra nación, si haremos como nos pide Dios: rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por el gobernante que tendremos (Primera de Timoteo 2:1-2).

En el libro de Hechos 13:36 se nos dice que David sirvió a su propia generación según la voluntad de Dios. Será que los guatemaltecos podemos hacerlo y tener un corazón conforme al Creador; ser valientes y promover el voto para la segunda vuelta electoral, pues, aunque no votemos, tendremos presidente.

Seremos capaces de orar por él  y bendecirlo, para que Dios en su misericordia, empero, el mandatario que tengamos vea nuestra humillación de corazón, no nos desprecie y levante los destruidos muros de nuestro país (Salmo 51:17-18).

Anuncios

2 comentarios en “Y no quedo…

  1. Cora Contreras dijo:

    Me gustó esta reflexión:

    Seremos capaces de orar por él y bendecirlo, para que Dios en su misericordia empero el mandatario que tengamos vea nuestra humillación de corazón, no nos desprecie y levante los destruidos muros de nuestro país (Salmo 51:17-18).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s