¿Qué he hecho yo?


Cuántas veces cuando una injusticia se ha cometido contra ti, te has hecho esta pregunta. David se la hizo al rey de Gat, Aquis. El soberano le pidió que no fuera a la batalla con los filisteos, pues los monarcas de este pueblo desconfiaban de él.

David había servido a Aquis, como una especie de guardaespaldas (1 Samuel 28:1-2),  y el monarca a cambio le había dado Siclag , para que David con sus hombres y familias vivieran ahí. (1 Samuel capítulo 27). Al parecer el futuro rey de Israel había cumplido a cabalidad con su trabajo.

Así que, ahora los filisteos se enfrentarían nuevamente a Israel. Aquis, como en anteriores batallas, llevaba a su guarda personal, David. Sin embargo, los otros monarcas dudaron y le temieron.Por ello, obligaron al soberano filisteo que expulsara al futuro rey de Israel de sus tropas.

David protestó y dijo: —¿Qué he hecho? ¿Qué has hallado en tu siervo desde el día que estoy contigo hasta hoy, para que yo no vaya y pelee contra los enemigos de mi señor el rey?  (1 Samuel 29:8, versión Traducción Lenguaje Actual). Quizá, así te ha sucedido, injustamente, has sido señalado y protestas y tratas de justificar tu trabajo, pero nada.

Representación de los amalecitas llevando cautivas a las familias de David y sus hombres

David se marchó temprano en la mañana y, cuando lees el resto de la historia se nos dice que tres días después llegaron a Siclag  y encontraron que los amalecitas habían quemado la ciudad y llevado cautivas a sus familias.

El momento fue tan dramático y doloroso que todos lloraron hasta que no tuvieron fuerzas, los hombres estuvieron a punto de apedrear a David, porque le consideraban culpable de la tragedia. (1 Samuel capítulo 30).

David en medio de esta tribulación consultó a Dios “— ¿Debo perseguir a esos bandidos? Y si los persigo, ¿los alcanzaré” (1 Samuel 30:8, Traducción en Lenguaje Actual).  Interesante que su segunda inmediata pregunta fue, si los aprehendería.

Dios siempre sabe y tiene control de todo. Él había permitido que David regresara justo a tiempo para que  pudiera alcanzar a sus enemigos, liberara a sus familias y recuperara lo que le habían robado. Por eso mismo, el Señor respondió afirmativamente a las consultas de David.

Los amalecitas iban deprisa, tanto que, uno de ellos había dejado abandonado a un esclavo; sabían que el tiempo era su aliado para que no les alcanzaran.  Sin embargo, David y sus hombres los alcanzaron y liberaron a los cautivos “…no les faltó cosa alguna, chica ni grande, así de hijos como de hijas, del robo, y de todas las cosas que les habían tomado; todo lo recuperó…”(1 Samuel 30:19-20)

Imagen que representa cuando David alcanzó a los amelecitas

Ahora me pregunto, qué hubiera pasado si David hubiese continuado justificando su trabajo frente a Aquis y los reyes filisteos. ¡Qué habría sucedido si los hubiera convencido e ido a la batalla con ellos? Pienso que habría estado en el lugar equivocado, quizá, jamás habría alcanzado a sus verdaderos enemigos , en ese momento. Y nunca habría vuelto a ver a su familia.

Y creo que tampoco David habría sido el amado rey de Israel, pues, se hubiera dicho que había peleado contra su propio pueblo.  ¿Qué ciudadano quiere este tipo de gobernante?

Así que, cuando me vuelva a preguntar ¿Qué he hecho yo?  Porque alguien ponga en duda mi integridad; daré un paso hacia donde Dios me indique.  Recordaré que Él tomará mi causa y  que si permite que algo suceda es por un propósito.

Recoradaré, tambíen, que Dios tiene pensamientos de paz y no de mal para mí (Jeremías 29:11), aunque, a mi vista humana parezca injusto.

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4 comentarios en “¿Qué he hecho yo?

  1. Billmey Ramos dijo:

    Gracias Roxana, ya me hacáa falta los temas interesantes que tú escribes.
    Gracias por recordarnos que siempre tenemos que mirar primero hacia arriba, pidiendo la guianza de Dios.
    Buen día y muchas bendiciones.

  2. Veronica Ortiz de Barascout dijo:

    Justo así he sentido el día de hoy, pero he decidido confiar en mi Salvador.
    De donde vendrá mi socorro, mi socorro viene de Jehová, no dará mi pié al resbaladero ni se dormirá el que guarda a Israel.Gracias por compartir estas líneas-

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