José y su Navidad


“Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer” (Evangelio de San Mateo 1:24).

En este verso se resume la decisión que tomó un sencillo carpintero, José, descendiente del Rey David, quien en un momento de incertidumbre había decidido dar marcha atrás a la promesa de matrimonio que había hecho a María.Había descubierto que ella esperaba un bebe y no era suyo.

Sin embargo, como hombre de Dios escuchó las palabras que el ángel enviado por el Señor le dijo José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS,porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. (Mateo 1:20-21)

José es descrito como un hombre justo (Mateo 1:19), adjetivo que no debe pasarse tan desapercibido. En el Nuevo Testamento denotaba rectitud, “un estado de ser recto, sea que se juzgue en base de normas divinas, o humanas”.[1]

Esta característica del futuro padre terrenal de Jesús, se reflejó al momento en que tomó está decisión, había pensado abandonar a María  lo haría en secreto, él cargaría con la responsabilidad, no haría que ella fuera deshonrada; su rectitud se mantenía a pesar de las circunstancias.

Jesus_JoseDios conocía el corazón de este sencillo hombre, porque este carpintero buscaba tener una relación con Él, por ello, José supo reconocer, claramente, que el sueño venía de Jehová. Además, cuando Su Creador le dijo no temas, también sabía que Dios comprendía sus sentimientos.

Se habla escasamente en la Biblia de José, pero, podemos decir que él  fue parte clave de la crianza de Jesús; fue quien le presentó en el templo (Lucas 2:2), protegió a su familia, en el momento en que vio que peligraba y la  llevó a Egipto (Capítulo 2, Evangelio de San Mateo), él fue, conforme a la religión judía, quien llevaba  a Cristo a la Sinagoga, es seguro que le instruyó e igualmente celebraron cada una de las  fiestas solemnes. (Lucas 2:41).

La rectitud que distinguía el carácter de este sencillo hombre, marcó la primera Navidad  y cambió la Historia para siempre.

Cada año, quienes amamos a Dios, celebramos la Navidad, período en donde damos gracias a Dios el haber venido y habitado entre nosotros, para a darnos salvación y cuyo reino es eterno y grande.

Jesús el Hijo del Dios Altísimo, vino para vivir entre nosotros y darnos así libertad de pecados, si le recibes en tu corazón, jamás serás igual. Como José podrás caminar en rectitud y gozar de una vida terrenal plena y sobre todo eterna. (Mateo 1:21) (Lucas 1:32.33) (Isaías 9:6-7).


[1] Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhausitivo W.W. Vine.1999. Editorial Caribe

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s