7 diferencias entre Interceder y Orar

Hemos oído o leído de ellas, pero ¿Cómo diferenciarlas?  Y saber cuándo y cómo usarlas.
Interceder y orar son prácticas que deben ser habituales entre los cristianos que tiene comunión con Dios o presenta sus peticiones ante Él.

Quiero compartirte siete distinciones entre interceder y orar en una forma simple, pues, ambos  temas son muy profundos y  poderosas armas para los hijos de Dios.

Seguramente hay más, por favor, compártelas con nosotros en el área de comentarios.

  Intercesión Oración
1 Es pedir por las necesidades de otros. Es un tiempo individual con Dios.
2 Quienes oran de esta forma son llamados intercesores. Estos son: Quienes hablan en favor de alguien, para que este obtenga un bien o librarlo de un mal. Es la actividad que debe practicar todo cristiano, ante Dios. Debe ser su comunión constante con Cristo. Su actitud personal.

 

3 En la Antigüedad eran una especie de abogado ante  rey. Al conocer la situación de una persona intercedía por él.  Fuera para librarlo de la muerte, de la prisión, de una deuda o que se le otorgase un beneficio u otro. Lo que buscaba el intercesor era que la persona, por quien suplicaba, recibiera el favor del soberano.

Ester es un ejemplo de intercesor. A pesar de saber que estaba sujeta a  muerte por presentarse al rey, sin ser llamada. Las necesidades expuestas por su tío Mardoqueo, la animaron a presentarse   ante el monarca e interceder por la vida de sus connacionales. (Ester 4:1-15).

Abraham: intercedió por las ciudades de Sodoma y Gomorra (Génesis 18:16-33). El patriarca, a pesar de que los habitantes de estas urbes eran pecadores, suplicó a Dios que no las destruyese.

Jesús: Intercedió por Pedro. Él sabía que su discípulo pecaría, pero, intermedió ante Su Padre, para que fuera restaurado  y después que él se arrepintiera, se presentará ante sus hermanos para fortalecerlos. (Lucas 22:31-32)

Todo cristiano debe practicarla. En ella, el hijo de Dios lo adora, cuando le ofrece culto, confesión de pecados, alabanza, y súplica.

Por eso, cuando Jesús enseñó a orar a sus discípulos a través del Padre Nuestro, al final narró la historia de un amigo que molesta a otro. El primero va media noche a tocar la puerta del segundo, para que le dé alimentos.

Esto, porque tiene visitas y no tiene que ofrecerles. Cristo con esto resalta que la petición es sobre un asunto personal y no de alguien más, por eso,el primero busca ayuda en quien puede dársela.

Por eso Jesús concluye la historia así: “Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite. Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? (Lucas 11:8-13, Reina Valera 1960). Nadie necesita la respuesta, sino él que suplica.

4 El intercesor está dispuesto a ponerse entre Dios y los pecadores, para que estos no sean castigados.

Es una gran responsabilidad, pues, el intercesor comprende porque esta intercediendo, conoce bien el problema, sino pone en riesgo a la persona por la que intercede y a él mismo.

Por eso, Moisés a pesar de que sabía el  que pueblo al que dirigía era rebelde y conocía los resultados de este pecado, intercedió ante Jehová.

El Santo de Israel estaba dispuesto a destruir a los israelitas por su pecado. 

En Horeb hicieron un becerro; se postraron ante un ídolo de fundición. Cambiaron al que era su motivo de orgullo por la imagen.  Se olvidaron del Dios que los salvó y que había hecho grandes cosas en Egipto: milagros en la tierra de Cam y portentos junto al Mar Rojo.  Dios amenazó con destruirlos, pero no lo hizo por Moisés, su escogido, que se puso ante él en la brecha e impidió que su ira los destruyera. (Salmo 106:19-23NVI).

Cuando el hijo de Dios ora, él pide perdón por sus pecados y  estos  son solo conocidos por el Señor – Quien lo perdona al ver el arrepentimiento genuino de corazón.

Por ello, en el Padre Nuestro, Jesús explica  que al orar pidamos: perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. (Lucas 14:4 Reina Valera 1960).

Es una responsabilidad individual. Contrario a la intercesión que es una responsabilidad compartida. Entre el pedidor e intercesor.

 

5 La  persona  que pide se interceda por ella, confía en el intercesor. A veces el pedidor  no comparte su necesidad, solo podemos pedir por ayuda como dice:  Romanos 8:26 “Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras”. En este caso el intercesor no puede hacer más. La oración es una insistencia individual. Jesús lo ilustra con una viuda que obtuvo después de pedir varias veces a un juez malvado, que le hiciera justicia, finalmente la recibió.

Ella estaba interesada en que su caso fuera resuelto. Y ante  su insistencia finalmente lo obtuvo. (Lucas 18:1-8).

6 La persona que pide al  intercesor que ore por él, sabe y comprende que éste podrá ser escuchado por Dios. Pero, no significa que recibirá lo que pida.

Cuando Ester ofreció interceder ante el rey,  no sabía cuál sería la respuesta de él, por eso dijo a Mardoqueo: “y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca. (Ester 4:16b) .

En la oración es Dios Quien le revela su respuesta directamente al que ora.

Cuando David fue informado que los filisteos robaban a los de Keila, a pesar de ser un guerrero expertó oro: “Entonces David le preguntó al Señor: —¿Debo ir y atacarlos? —Sí, ve y salva a Keila —le dijo el Señor. (1 Samuel 23:2), Él oró y Dios le respondió.

Algunas veces la respuesta es inmediata como en este caso, en otras Dios responderá en Su tiempo. Esto fue lo que le sucedió a Abraham cuando pidió al Señor descendencia: “Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia. (Génesis 15:3-6, Reina Valera 1960).

7 Las personas que piden se interceda por ella hace publica su necesidad.

En Lucas 18:35-43 se nos narra que cuando Jesucristo iba pasando cerca de Jericó un  mendigo ciego, que desconocía lo que pasaba, al oír el ruido de la multitud  preguntó que sucedía. Al conocer que Cristo pasaba comenzó a gritar: ― ¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí! aunque las personas lo reprendía que se callara.

El quería respuesta a su  petición. No le importó sufrir vergüenza ni que lo callarán, sino que gritó más fuerte.

Finalmente, ante sus insistentes gritos, Cristo paró y pidió que lo trajeran.

Al ser llevado Jesús vio claramente que estaba ciego. Sin embargo, Jesús le preguntó”― ¿Qué quieres que haga por ti?―Señor, quiero ver” (versos 40-41).

Muchos podrían decir: era obvio que quería la vista, pero, Cristo le preguntó para  que fuera escuchado por los presentes y fuera evidente a todos el portento que iba a hacer.

Nadie dudaría cuál había sido la petición del pordiosero, no quedaría la posibilidad que alguien dijera ¿Quién sabe si era eso lo que quería? Desconfiando y robándole así, la alabanza al único que se la merece.

Por eso la historia termina así: ¡Recibe la vista! —le dijo Jesús—. Tu fe te ha sanado. Al instante recobró la vista. Entonces, glorificando a Dios, comenzó a seguir a Jesús, y todos los que lo vieron daban alabanza a Dios. (versos 42-43,NVI).

La oración es un acto secreto. Jesús lo ordenó así en Mateo 6:6-7  “Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará”.
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10 versos para orar por tu futuro esposo o esposa

En la vida de toda persona está la ilusión o la meta de conocer a alguien, para formar un matrimonio y una familia. Deseos buenos y naturales que Dios ha puesto en nosotros.

Así que, te comparto estos 10 versos para que ores por tu futuro marido, en el caso de las mujeres y esposa para los hombres. Espero te ayuden a interceder por tu futura vida como cónyuge y así, cuando se conozcan sea de bendición para los dos.

Si ya te encuentras en una relación, estos versos también te ayudarán a fortalecerla o quiza a descubrir si realmente es la persona que Dios quiere para tu vida. Porque recuerda:Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza”. (Jeremías 29:1), Y lo que Dios unión no lo separé el hombre (Marcos 10:9).

Ora con tu mente y corazón: Cuando uno se enamora siempre es bueno preguntar a Dios ¿Por qué quiero casarme ? Para ello te recomiendo leer 1 Corintios 7:1-39. Recuerda el amor es más que emociones o sentimientos, por ello, Dios nos dio cabeza y corazón.

Si ya sabes que quieres casarte puedes orar así:

1. Que viva para Dios. Si lo hace será una persona realizada, dispuesto a compartir su vida contigo para disfrutarla juntos, sin importar los altos y bajos. Caso contrario recibirás a un cónyuge frustrado, sin metas, ni propósitos. No es fácil compartir tu vida con alguien así.

 “Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes”. (Romanos 8:8-9 Nueva Versión Internacional).

2. Que resista los ataques del enemigo, se pare firme ante cualquier injusticia y defienda la verdad. Si lo ha hace, lo hará igual por ti y tus hijos.

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado”.(Salmo 27:1-3, 13-14, Reina Valera 1960).

3. Que comprenda claramente que su cuerpo es templo del Espíritu Santo. Si es así todo lo que haga será bajo la dirección del Espíritu de Dios. Ten pon seguro que tendrán bendición en sus vidas como pareja y familia. No caerá en vicios. Además, cuidará su salud, física, emocional y espiritual e igual cuidará de tu bienestar y el de tus hijos.

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.(1Corintios 6:19-20 Reina Valera 1960).

4. Que tu pareja sea un hombre o mujer de oración: Así, siempre buscará la respuesta de Dios y no de hombres, tanto en los tiempos buenos como en los difíciles.Intercederá, continuamente, por tu vida y la de tus hijos. No caerá en tentación, será sensible a la voz de Dios y sobre todo confesará sus pecados, lo que significa que se esforzará de caminar en santidad para Dios.

Estén alerta y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil“. (Mateo 26:41, Nueva Versión Internacional).

Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos”.(Santiago 5:16, Nueva Traducción Viviente).

5. Que sea un buena madre o buen padre. ¡Quién no desea eso! Porque así, corregirá a tus hijos en amor, no dañará sus corazones. Siempre tendrá tiempo para ellos, lo tenga o no. Jamás los dejará, sin importar los errores que comentan. Su amor será como el de Dios para nosotros que dio aun su propia vida por la nuestra.

Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor”. (Efesios 6:4).

6. Que tenga un corazón dispuesto a perdonar: Con esto siempre podrá perdonar tus errores y los desaciertos de tus hijos.No amargará su corazón o guardará resentimientos que luego se traducirán en malos tratos hacia ti o tu hijos.

Cuídense unos a otros, para que ninguno de ustedes deje de recibir la gracia de Dios. Tengan cuidado de que no brote ninguna raíz venenosa de amargura, la cual los trastorne a ustedes y envenene a muchos”. (Hebreos 12:15 Nueva Traducción Viviente).

Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna(Juan 3:16, Nueva Versión Internacional).

7. Que sea un hombre o mujer paciente y de paz: Para que cuando se repitan cosas que no le agradan nunca grite o abuse de algún miembro de la familia.

Por lo tanto, esforcémonos por promover todo lo que conduzca a la paz y a la mutua edificación”. (Romanos 14:19, Nueva Versión Internacional).

8. Que reconozca las mentiras del diablo: Porque así siempre caminará en la verdad y no dejará que el enemigo tome control de la vida familiar o la suya.

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”. (Juan 8:44, Reina Valera 1960).

Usamos las armas poderosas de Dios, no las del mundo, para derribar las fortalezas del razonamiento humano y para destruir argumentos falsos. Destruimos todo obstáculo de arrogancia que impide que la gente conozca a Dios. Capturamos los pensamientos rebeldes y enseñamos a las personas a obedecer a Cristo” (2 Corintios 10:4-5, Nueva Traducción Viviente).

9. Que su pensamiento sean los de Dios, puros. Así, no caerá en conductas inmorales. No será tentado por la pornografía. Si sus  pensamientos no son puros afectará, tarde o temprano, sus relaciones intimas como pareja. Además, traerá otros problemas, porque el pecado siempre trae más pecado.

Y como ellos no quisieron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no convienen.  Están atiborrados de toda clase de injusticia, inmoralidad sexual, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades. Son murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, insensibles, implacables, inmisericordes. Y aunque saben bien el juicio de Dios, en cuanto a que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se regodean con los que las practican. (Romanos 1:28-32 Reina Valera Contemporanea).

10. Que use sus talentos para servir a Dios: Podrá realizarse como persona, porque cumplirá el llamado de Dios en su vida y hará las cosas que disfruta. Además, tú estarás a su lado para apoyarle y compartirlo como familia. Será bueno con su prójimo, en la iglesia, en el vecindario, en el trabajo, porque practicará toda la ley y esto agrada a Jesús.Traerá bendición a sus vidas.

Ahora bien, hay diversos dones, pero un mismo Espíritu.Hay diversas maneras de servir, pero un mismo Señor.Hay diversas funciones, pero es un mismo Dios el que hace todas las cosas en todos. A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás”. (I Corintios 12: 4-7).

“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús—. Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas. (Mateo 22:37-40).

¡Así que con fe a orar por tu futuro cónyuge!

10 versos para orar por tu matrimonio

Cuando te casas tiene toda la ilusión que tu matrimonio funcione, sin embargo, no significa que pases momentos difíciles. Además, Satanás está interesado en destruir el matrimonio, porque así desbarata la familia ¡No dejes que esto suceda!  Ora con estos versos, para derrotar con la palabra de Dios al enemigo.

Ora así:

  1. Inicia perdonando lo que te haya hecho tu pareja, sin importar lo que sea. Sino perdonas no podrás avanzar y tu matrimonio está en riesgo claro de destruirse:

“Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti; pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados”. (Mateo 6:14, Nueva Traducción Viviente).

  1. Señor, reconozco que ni mi pareja, ni yo somos perfectos. Pido que me ayudes a ser compresivo con las faltas que comenta mi esposo (a):

“Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía”. (Colosenses 3:12-14, Nueva Traducción Viviente).

  1. Jesús, oro para que pongas el mismo pensar y sentir entre los dos:

“Llénenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento”. (Filipenses 2:2, Nueva Versión Internacional).

  1. Dios, te pido que me hagas prudente y sabio a la hora de discutir o debatir.

“La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego”. (Proverbios 15:1, Nueva Versión Internacional).

  1. Señor, te suplico jamás insultar a mi pareja, sin importar lo que suceda, haya hecho o aun si él o ella lo hace.

“No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan. No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que él los identificó como suyos, y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención. Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta.  Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo”. (Efesios 4: 29-31, Nueva Traducción Viviente).

  1. Jesús, te pido en tu poderoso nombre que nuestro matrimonio se una y sea cada día más fuerte y nada ni nadie nos separe.

“Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto”. (Eclesiastés 4:12, Reina Valera 1960)

  1. Dios te pido madurar y dejar toda actitud infantil o acción que no sea la de un adulto, porque esto daña mi matrimonio. De todo corazón te pido me muestres aquellas áreas de mi vida en las que debo crecer, para asumir las responsabilidades que requiere mi matrimonio.

“Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. (I Corintios 13:11, Reina Valera 1960)

  1. Jesús oro a Ti para que cuando vengan los problemas o ataques a mi matrimonio mantenga la paz y ore a ti por la solución.

“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:6-7, Nueva Versión Internacional).

  1. Dios te pido que amar a mi pareja no sea emocional, sino que la ame como tú me amas, sin importar mis imperfecciones, mis errores o cuando piense que “ya no siento” nada por mi pareja.

“Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella  para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra,  para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia”. (Efesios 5:25-29, Nueva Versión Internacional)

  1. Señor, te pido siempre tratar bien a mi pareja, porque así cumplo Tu Palabra.

“Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti. Esa es la esencia de todo lo que se enseña en la ley y en los profetas”. (Mateo 7:12, Nueva Versión Internacional)

El Efecto oración

Ayer, tuvimos nuestra celebración de Navidad, como grupo de estudio bíblico. Al finalizar mi amiga Flor y yo nos quedamos platicando, por unos minutos. Al terminar, le pedí que saliéramos del  restaurante, que está en la comi-plaza del Centro Comercial, para orar.

Allí, comencé a orar por ella. Realmente creo y veo el poder de la oración, así que, sin importar las personas y lo que sucediera alrededor en ese instante oré.

Claramente sé que Dios oyó nuestra oración y que Flor será grandemente bendecida y usada por Jesús.

Sin embargo, no solo Dios escuchó la oración, porque al terminar vimos que tres mujeres nos observaban y se acercaron inmediatamente.

-Perdone, dijo la más anciana, yo escuché que usted oraba y quisiera pedirle que lo hiciera por mí. Mi amiga y yo nos vimos por unos segundos y fue una alegría la que nos invadió ¡Dios nos daba la oportunidad de mostrar Su amor y poder!

-Claro, le contesté ¿Cuál es su necesidad? Me diagnosticaron cáncer en el pulmón, fue su inmediata respuesta.

Le dije: Dios la va a sanar. Con fe en nuestro Señor Jesucristo oramos. Su hermana y sobrina, quienes eran las que la acompañaban, también se unieron.

Tanto Flor como yo sabemos que Rosario, así se llama ella, fue sanada. Porque nada ocurre por casualidad y Dios tenía más de un propósito para esa oración.

Le dije a Rosario, no sé si volvere a verla, pero de lo que estoy segura es que usted está sana. Ella me respondió: En enero me van a volver a chequear, he tenido 5 radioterapias. A esto respondí, sé que cuando vaya, los médicos le dirán que usted sanó. Luego, Flor agregó, que había ocurrido un milagro. Y así lo creemos.

Y al meditar en este milagro,como bien dijo Flor, ahora lo llamó el efecto oración. Porque a veces tú oras y no sabes hasta dónde llegará una acción que parece simple y débil, pero que realmente es poderosa.

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible”                   (Juan 9:23, Reina Valera 1960 )

10 versos para que ores por tus hijos

Tus hijos son el más preciado regalo de Dios. Sin embargo, sabemos que están en un mundo al que no pertenecen. Por ello, te dejo estos versos para que puedas interceder por sus vidas y declares bendición para su futuro.

Ora así:

  1. Inicia dando gracias por ellos.

“Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. El nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento. (Santiago 1:17, Nueva Traducción Viviente).

  1. Mi Dios tus los formaste y te pido que los lleves a cumplir Tu propósito eterno.

—Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre; antes de que nacieras, te aparté y te nombré mi profeta a las naciones. (Jeremías 1:5, Nueva Traducción Viviente).

  1. Pido Jesús que a medida que crecen, caminen por fe y no por vista.

Vivimos por fe, no por vista. (2 Corintios 5:7, Nueva Versión Internacional)

  1. Dios te pido que todo lo que hagan, sea por amor a Ti.

Todas vuestras cosas sean hechas con amor. (1 Corintios 16:14, Reina Valera 1960)

  1. Oro porque  se deleiten en TI, porque así les concederás las peticiones de su corazón.

Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. (Salmo 37:4, Reina Valera 1960).

  1. Señor, te pido que sean fuertes y valientes, para caminar Contigo.

Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas. (Josué 1:9, Nueva Traducción Viviente).

  1. Señor, te pido que aun, cuando tengan miedo solo confíen en Ti.

Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. (Salmo 56:3, Nueva Versión Internacional)

  1. Jesús, te pido que continuamente renueven sus mentes con Tu Palabra, para que sepan cuál es Tu voluntad y la hagan.

Y no adopten las costumbres de este mundo, sino transfórmense por medio de la renovación de su mente, para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto. (Romanos 12:2, Reina Valera Contemporánea)

  1. Señor, te pido que dirijas sus pasos para que ellos tengan esperanza en su futuro.

Sólo yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza.” —Palabra del Señor. (Jeremías 29:11, Reina Valera Contemporánea).

  1. Señor, te pido que mis hijos hagan lo que es correcto. Que amen la misericordia y que se humillen ante Ti, cada día.

Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. (Miqueas 6:8, Reina Valera 1960)

¡Amen!

Si no tienes tiempo ¡Ora!

Mientras el pequeño hombre, me colocaba el improvisado tapón en el motor de mi carro, yo no dejaba de dar gracias a Dios por siempre escuchar mis oraciones.

Inicié el día muy temprano, sin embargo, no había logrado salir de mi casa a la hora ideal para llegar a tiempo a donde me dirigía.

Corría de un lado a otro y por un momento pensé en salir de la casa sin realizar mi acostumbrada oración antes de salir. Me dije así misma: lo haré en la noche, pero, luego me detuve y pense: No, sin importar que tenga que excusarme con las personas voy a orar.

En mí oración suelo pedir la protección a Dios, mientras lo hacía, pude escuchar claramente que Dios me decía: Siempre te protejo, no puedo describir lo que sentí por escuchar esto y lo que luego provocaría, cuando pude ver esa protección del Señor.

El día avanzó y entre los planes que tenía estaba cambiar las pastillas del vehículo, un amigo me había recomendado un buen lugar, sin embargo, por más intentos que hice en buscar la dirección, nunca lo encontré. En mi búsqueda pase dos veces enfrente de otro sitio que ofrecía el mismo servicio, pero, insistí en encontrar el taller que me habían recomendado.

Cuando renuncié a buscar el lugar volví a pasar enfrente del taller, entonces dije: Bueno Jesús parece que quieres que haga el servicio aquí, me estacione platique con un pequeño hombre y después de convenir precio inicio su trabajo.

Todos saben que al cambiar las pastillas del carro, no es necesario abrir el motor, sin embargo, después de revisar que todo hubiera quedado bien, el pequeño hombre, se paró frente al vehículo, como meditando, luego me dijo, todo está listo.

Le agradecí y me disponía a irme cuando él se paró, de nuevo frente del carro, y lo veía y veía, entonces me dijo, puede abrir el capó, por favor, sin dudar abrí el vehículo y salí de él.

Cuando abrió el capó me vio sorprendido y me dijo y el tapón. Yo un poco asustada le dije ¿Qué tapón? El del aceite agregó. En ese momento vimos toda la parte superior del capó mojado de aceite y al medir el líquido prácticamente no quedaba nada.

Entonces él me dijo, no sé porque, pero, había algo que no me dejaba de decir en mi cabeza, revísale el motor y pensé que era una tontería, pero, luego no me quedé tranquilo y por eso se lo pedí. (Sic).

No sé cómo, ni en que momento perdí el tapón de la bomba de aceite, pero, entonces las palabras de Dios diciéndome que me protegía, no dejaban de resonar en mi corazón.

En la próxima esquina compré dos litros de aceiten, este buen hombre, después de echarmelos, me colocó con unas bolsas plásticas y unos hules un improvisado tapón, para que pudiera manejar a dos cuadras más adelante y comprar uno nuevo. Pero no terminó todo ahí, él agregó, usted va a gastar más, le voy a hacer un descuento. ¿Puede Dios hacer más? De nuevo le agradecí y a Dios también.

Desde que me di cuenta de lo ocurrido, no dejé de darle gracias a Jesús y cuando el nuevo tapón estaba colocado en la bomba y después de haber pensado que por unas horas más el motor se hubiera fundido, quedando totalmente inservible, comprendí que aunque llegué tarde y me excuse, mí tiempo de oración había sido poderoso.

Dios me había llegado al taller correcto, en donde habría un hombre que escucharía su voz y éste me haría un descuento (me había tomado tiempo juntar el dinero para hacer este gasto), solo puedo decirte si no tienes tiempo ¡Ora! Dios es bueno y está atento a nosotros.

10 versos para usar en tu cuarto de guerra

Si has visto la comentada película Cuarto de Guerra, puedes comprender el poder de la oración. Te comparto 10 versos que te ayudarán no solo a interceder o batallar, sino vencerás cualquier obstáculo que el enemigo haya puesto tratando de impedir que tu respuesta llegue o tarde en venir.

  1. Ora sin pecado, para que nada estorbe tu petición: “pero la gente no es considerada justa por sus acciones sino por su fe en Dios, quien perdona a los pecadores”. (Romanos 4.5, Nueva Traducción Viviente)
  2. En el nombre de Jesús:Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”. (Filipenses 2:9-11, Reina-Valera 1960)
  3. Nuestra batalla es espiritual, nunca contra una(s) persona(s): Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales”. (Efesios 6:12, Nueva Traducción Viviente).
  4. Nuestro enemigo será avergonzado:Y habiendo despojado a (habiéndose desecho de) los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El. (Colosenses 2:15, Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy).
  5. Jesús está sobre todo, esto garantiza tu victoria en oración:  “la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”. (Efesios 1:20-22, Reina-Valera  1960).
  6. Dios nunca dejará que quedes avergonzado: “Te exaltaré, Señor, porque me levantaste, porque no dejaste que mis enemigos se burlaran de mí” (Salmo 30:1, Nueva Versión Internacional).
  7. Dios siempre te salvará: “Aunque estoy rodeado de dificultades, tú me protegerás del enojo de mis enemigos.Extiendes tu mano, y el poder de tu mano derecha me salva”. (Salmo 138:7, Nueva Traducción Viviente).
  8. Acude a Jesús ante cualquier tentación:  Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”. (Mateo 6:13, Reina-Valera 1960).
  9. La prueba es algo normal, porque estamos bajo fuego, solo seamos valientes: “y los ayudara a no ser perturbados por las dificultades que atravesaban; pero ustedes saben que estamos destinados a pasar por tales dificultades”. (1 Tesalonicenses 3:3, Nueva Traducción Viviente).
  10. Nunca caerás delante de tu enemigo: “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría.” (Judas 1:24, Reina-Valera 1960).

Un Diario de Oración

En la Biblia la oración nos muestra como el espíritu humano se comunica con Dios. Muchas oraciones que encontramos escritas son un testimonio de fe. Podemos leer como hombres y mujeres que clamaron al Señor, en su momento, recibieron las respuestas a sus plegarias.

Los salmos son ejemplo de ello, otras son cortas como la oración de Jabes (1 Crónicas 4:9-10) o la del apóstol Pedro cuando se hundía en el mar (Mateo 14:30), otras pidiendo sanidad (Hechos 3:6) algunas muestran verdaderas pruebas de fe, como Abraham pidiendo un hijo o incluso la plegaria de nuestro Señor Jesucristo en el huerto de Getsemaní.

El leer estas plegarias me ánimo a empezar mi diario de oración, como testimonio de fe. El hacerlo me ha ayudado a aumentarla. Al ver mis oraciones respondidas y cómo ocurrió o a aceptar la volunta de Dios cuando no.

Por ello hoy quiero compartir contigo como hacer un diario de oración.

Creeme a lo largo de tu vida este pequeño escrito te permitirá ver como Dios va obrando en tu existencia. Igualmente, podras ver como vas madurando en la fe y a comprender porque algunas cosas sencillamente pasan o no: “Ahora no entiendes lo que hago, pero algún día lo entenderás”. ( Juan 13:7, Nueva Traducción Viviente)

¡ A empenzar !

  1. Escoge un cuaderno a tu gusto.
  2. Puedes escribir una introducción que testifique tu fe en Jesucristo.
  3. Escribe tus oraciones. En mi caso he escogido escribirlas como cartas dirigidas a Dios, incluso suelo terminar mi oración con una despedida, por ejemplo: te amo Jesús y en ti espero.
  4. Otra sugerencia podría ser pegar imágenes. Dios te guiará como quiera que sea tu diario y quizá despúes tu nos compartas lo que has hecho.
  5. Las oraciones pueden ser peticiones, agradecimientos, alabanzas, de intercesión, entre otras.
  6. No te preocupes de escribir con cierto estilo, escribe como cuando hablas u oras a Dios. Él conoce tu corazón.
  7. Trata de establecer una periodicidad, puede ser diaria o semanal.
  8. Si estas orando por alguien, escribe la petición por ejemplo Señor te pido que la cirugía de Luisa sea un éxito y para no olvidar interceder, podrías programar recordatorios telefónicos en la agenda del celular. Cuando tu intercesión sea respondida podrás escribir la respuesta y relatar como ocurrió.
  9. No olvides colocar fecha a tus oraciones.
  10. Escribe la respuesta a tu oración con fecha y testifica cómo sucedió.
  11. No olvides escribir con gratitud y alabanza cuando las respuestas lleguen.
  12. Un diario de oración vendrá a ser tu testimonio de fe y podrás glorificar a Dios con él.

Mí oración, mí Respuesta

Sé que muchos cristianos batallamos cada día para lograr orar y la verdad,  muchas veces no lo hacemos, ¡Uy no digas eso! Me podrías decir, pero así es.

Un día me acosté tan rendida y luego otro y otro, hasta que acumule meses en que mis oraciones eran para agradecer los alimentos y orar por otros ¡Ay no, no digas eso! Podrías decirme también, pero… Fue así.

Ahora creo que Dios ha anhelado tanto ese tiempo conmigo que me llevó al momento en que no me quedaba otra opción que orar. Podía ir con mis hermanos de la iglesia y pedirles que oraran por mí, podía enviar todos los mensajes por Whats Up para pedir oración, y no digo que esté mal, Dios nos dice claramente en Mateo 18:19-20 “Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo.  Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Nueva Versión Internacional).

Sin embargo, déjame hacerte las mismas preguntas que me hice hace un tiempo:

  1. ¿De quién era la petición?
  2. ¿Quién necesitaba resolver un problema?
  3. ¿Quién tenía la necesidad?
  4. ¿Quién era la que tenía que dar gracias, cuando recibía algo?

La respuesta a estas preguntas es obvia, pero, lo que realmente aprendí  al contestarlas es que Dios desea tanto que le hablemos. Porque yo soy la persona correcta para expresar cómo me siento, qué necesito, cuál es mi súplica o mi gratitud. Nadie puede hacerlo mejor, sino yo.

Por lo tanto, mi oración llega más clara y la respuesta igualmente. Mis hermanos están para apoyarme y confortarme, pero, no pueden tomar mi lugar.

Siempre que leo en la Biblia los momentos en que los hombres y mujeres de Dios oraban, sus palabras eran tan claras, sus corazones tan sinceros que el Señor escuchaba y respondía.

En Josue 7: 1-22 se nos relata un momento muy triste y de derrota del pueblo de Israel. Josué con los ancianos postrados delante de Dios, después de haber sido derrotados por Hai y  haber recogido 36 muertos, Josué oró: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan?

¡Qué momento más dramático y doloroso! Sales haciendo lo que Dios te pidió y regresas perdedor. Ahí estaba el líder de Israel exponiendo su sentir y queja. ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán! continúa Josué en su oración, ¡Wow!  El hombre elegido por Dios para que tomarán la tierra prometida, vuelve a quejarse y reprochar. Sin embargo Josué solo expresa su dolor, su frustración, su desánimo al único que puede comprenderlo.

¡Ay, Señor! ¿qué diré, ya que Israel ha vuelto la espalda delante de sus enemigos? Ahora Josué cuestiona y le dice a Dios: Tú eres el responsable, dime que les digo y agrega: Porque los cananeos y todos los moradores de la tierra oirán, y nos rodearán, y borrarán nuestro nombre de sobre la tierra ¿Qué más desanimó puede expresar este hombre en su oración que el verse muertos?

Y al finalizar le da el último tiro de sentimiento y frustración a Dios ¿qué harás tú a tu grande nombre? es decir, ¿Qué de tu prestigio Señor?

Realmente, ante una oración como esta, no sé tú, pero yo, en mi humanidad tendría ganas de eliminarlos y terminar toda la queja de este hombre, pero, Dios en su soberanía y amor le responde: ¡Levántate! ¿Qué haces allí postrado?  Los israelitas han pecado y han violado la alianza que concerté con ellos. Se han apropiado del botín de guerra que debía ser destruido y lo han escondido entre sus posesiones”. (Josué 7:10-11)  oración clara, respuesta igual.

Y vuelvo a repetir, la oración de Josué fue tan clara que la respuesta de Dios también. Quienes hemos leído la Biblia sabemos lo que sucedió. En el siguiente  capítulo, se narra cómo vencieron a quienes momentos antes los habían derrotado y no solo a ellos, sino a todos los pueblos restantes que enfrentarían.

Así que, con ánimo o sin él, hablemos con el Señor y veamos lo que nos sucederá.

 

*Todos los textos tomados de la versión Reina-Valera 1960 a excepción de los que se mencionan.

10 versos para vencer el desánimo

Hay días que te levantas y son duros que te sientes abatido, frustrado o incluso no quieres moverte y al regresar a la casa solo quieres dormir. La palabra de Dios te permitirá pasar estos días sin sentimientos de frutración y cansancio.

  1. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”. ( Romanos 8:28-29, Reina Valera 1960).
  2. Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar”. (Proverbios 3: 5-6, Nueva Traducción Viviente).
  3.  “No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús”. (Filipenses 4: 6-7, Nueva Traudcción Viviente).
  4. “Porque el Señor tu Dios está en medio de ti  como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos. (Sofonías 3:17, Nueva Versión Internacional).
  5. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. (Filipenses 4:13, Reina Valera 1960 y Nueva Versión Internancional).
  6. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” . (Mateo 7:7-8, Reina Valera 1960)
  7. “Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús. (1 Tesalonicenses 5: 16-18, Nueva Traducción Viviente).
  8. “Oré al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores”. (Salmo 34:4, Nueva Traducción Viviente).
  9. “Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios”. (Hebreos 12:2, Nueva Versión Internacional).
  10. Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan”. (Salmo 35:4, Reina Valera 1960).