10 versos para orar por tu matrimonio

Cuando te casas tiene toda la ilusión que tu matrimonio funcione, sin embargo, no significa que pases momentos difíciles. Además, Satanás está interesado en destruir el matrimonio, porque así desbarata la familia ¡No dejes que esto suceda!  Ora con estos versos, para derrotar con la palabra de Dios al enemigo.

Ora así:

  1. Inicia perdonando lo que te haya hecho tu pareja, sin importar lo que sea. Sino perdonas no podrás avanzar y tu matrimonio está en riesgo claro de destruirse:

“Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti; pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados”. (Mateo 6:14, Nueva Traducción Viviente).

  1. Señor, reconozco que ni mi pareja, ni yo somos perfectos. Pido que me ayudes a ser compresivo con las faltas que comenta mi esposo (a):

“Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía”. (Colosenses 3:12-14, Nueva Traducción Viviente).

  1. Jesús, oro para que pongas el mismo pensar y sentir entre los dos:

“Llénenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento”. (Filipenses 2:2, Nueva Versión Internacional).

  1. Dios, te pido que me hagas prudente y sabio a la hora de discutir o debatir.

“La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego”. (Proverbios 15:1, Nueva Versión Internacional).

  1. Señor, te suplico jamás insultar a mi pareja, sin importar lo que suceda, haya hecho o aun si él o ella lo hace.

“No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan. No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que él los identificó como suyos, y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención. Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta.  Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo”. (Efesios 4: 29-31, Nueva Traducción Viviente).

  1. Jesús, te pido en tu poderoso nombre que nuestro matrimonio se una y sea cada día más fuerte y nada ni nadie nos separe.

“Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto”. (Eclesiastés 4:12, Reina Valera 1960)

  1. Dios te pido madurar y dejar toda actitud infantil o acción que no sea la de un adulto, porque esto daña mi matrimonio. De todo corazón te pido me muestres aquellas áreas de mi vida en las que debo crecer, para asumir las responsabilidades que requiere mi matrimonio.

“Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. (I Corintios 13:11, Reina Valera 1960)

  1. Jesús oro a Ti para que cuando vengan los problemas o ataques a mi matrimonio mantenga la paz y ore a ti por la solución.

“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:6-7, Nueva Versión Internacional).

  1. Dios te pido que amar a mi pareja no sea emocional, sino que la ame como tú me amas, sin importar mis imperfecciones, mis errores o cuando piense que “ya no siento” nada por mi pareja.

“Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella  para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra,  para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia”. (Efesios 5:25-29, Nueva Versión Internacional)

  1. Señor, te pido siempre tratar bien a mi pareja, porque así cumplo Tu Palabra.

“Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti. Esa es la esencia de todo lo que se enseña en la ley y en los profetas”. (Mateo 7:12, Nueva Versión Internacional)

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El Efecto oración

Ayer, tuvimos nuestra celebración de Navidad, como grupo de estudio bíblico. Al finalizar mi amiga Flor y yo nos quedamos platicando, por unos minutos. Al terminar, le pedí que saliéramos del  restaurante, que está en la comi-plaza del Centro Comercial, para orar.

Allí, comencé a orar por ella. Realmente creo y veo el poder de la oración, así que, sin importar las personas y lo que sucediera alrededor en ese instante oré.

Claramente sé que Dios oyó nuestra oración y que Flor será grandemente bendecida y usada por Jesús.

Sin embargo, no solo Dios escuchó la oración, porque al terminar vimos que tres mujeres nos observaban y se acercaron inmediatamente.

-Perdone, dijo la más anciana, yo escuché que usted oraba y quisiera pedirle que lo hiciera por mí. Mi amiga y yo nos vimos por unos segundos y fue una alegría la que nos invadió ¡Dios nos daba la oportunidad de mostrar Su amor y poder!

-Claro, le contesté ¿Cuál es su necesidad? Me diagnosticaron cáncer en el pulmón, fue su inmediata respuesta.

Le dije: Dios la va a sanar. Con fe en nuestro Señor Jesucristo oramos. Su hermana y sobrina, quienes eran las que la acompañaban, también se unieron.

Tanto Flor como yo sabemos que Rosario, así se llama ella, fue sanada. Porque nada ocurre por casualidad y Dios tenía más de un propósito para esa oración.

Le dije a Rosario, no sé si volvere a verla, pero de lo que estoy segura es que usted está sana. Ella me respondió: En enero me van a volver a chequear, he tenido 5 radioterapias. A esto respondí, sé que cuando vaya, los médicos le dirán que usted sanó. Luego, Flor agregó, que había ocurrido un milagro. Y así lo creemos.

Y al meditar en este milagro,como bien dijo Flor, ahora lo llamó el efecto oración. Porque a veces tú oras y no sabes hasta dónde llegará una acción que parece simple y débil, pero que realmente es poderosa.

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible”                   (Juan 9:23, Reina Valera 1960 )

10 versos para que ores por tus hijos

Tus hijos son el más preciado regalo de Dios. Sin embargo, sabemos que están en un mundo al que no pertenecen. Por ello, te dejo estos versos para que puedas interceder por sus vidas y declares bendición para su futuro.

Ora así:

  1. Inicia dando gracias por ellos.

“Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. El nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento. (Santiago 1:17, Nueva Traducción Viviente).

  1. Mi Dios tus los formaste y te pido que los lleves a cumplir Tu propósito eterno.

—Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre; antes de que nacieras, te aparté y te nombré mi profeta a las naciones. (Jeremías 1:5, Nueva Traducción Viviente).

  1. Pido Jesús que a medida que crecen, caminen por fe y no por vista.

Vivimos por fe, no por vista. (2 Corintios 5:7, Nueva Versión Internacional)

  1. Dios te pido que todo lo que hagan, sea por amor a Ti.

Todas vuestras cosas sean hechas con amor. (1 Corintios 16:14, Reina Valera 1960)

  1. Oro porque  se deleiten en TI, porque así les concederás las peticiones de su corazón.

Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. (Salmo 37:4, Reina Valera 1960).

  1. Señor, te pido que sean fuertes y valientes, para caminar Contigo.

Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas. (Josué 1:9, Nueva Traducción Viviente).

  1. Señor, te pido que aun, cuando tengan miedo solo confíen en Ti.

Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. (Salmo 56:3, Nueva Versión Internacional)

  1. Jesús, te pido que continuamente renueven sus mentes con Tu Palabra, para que sepan cuál es Tu voluntad y la hagan.

Y no adopten las costumbres de este mundo, sino transfórmense por medio de la renovación de su mente, para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto. (Romanos 12:2, Reina Valera Contemporánea)

  1. Señor, te pido que dirijas sus pasos para que ellos tengan esperanza en su futuro.

Sólo yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza.” —Palabra del Señor. (Jeremías 29:11, Reina Valera Contemporánea).

  1. Señor, te pido que mis hijos hagan lo que es correcto. Que amen la misericordia y que se humillen ante Ti, cada día.

Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. (Miqueas 6:8, Reina Valera 1960)

¡Amen!

Si no tienes tiempo ¡Ora!

Mientras el pequeño hombre, me colocaba el improvisado tapón en el motor de mi carro, yo no dejaba de dar gracias a Dios por siempre escuchar mis oraciones.

Inicié el día muy temprano, sin embargo, no había logrado salir de mi casa a la hora ideal para llegar a tiempo a donde me dirigía.

Corría de un lado a otro y por un momento pensé en salir de la casa sin realizar mi acostumbrada oración antes de salir. Me dije así misma: lo haré en la noche, pero, luego me detuve y pense: No, sin importar que tenga que excusarme con las personas voy a orar.

En mí oración suelo pedir la protección a Dios, mientras lo hacía, pude escuchar claramente que Dios me decía: Siempre te protejo, no puedo describir lo que sentí por escuchar esto y lo que luego provocaría, cuando pude ver esa protección del Señor.

El día avanzó y entre los planes que tenía estaba cambiar las pastillas del vehículo, un amigo me había recomendado un buen lugar, sin embargo, por más intentos que hice en buscar la dirección, nunca lo encontré. En mi búsqueda pase dos veces enfrente de otro sitio que ofrecía el mismo servicio, pero, insistí en encontrar el taller que me habían recomendado.

Cuando renuncié a buscar el lugar volví a pasar enfrente del taller, entonces dije: Bueno Jesús parece que quieres que haga el servicio aquí, me estacione platique con un pequeño hombre y después de convenir precio inicio su trabajo.

Todos saben que al cambiar las pastillas del carro, no es necesario abrir el motor, sin embargo, después de revisar que todo hubiera quedado bien, el pequeño hombre, se paró frente al vehículo, como meditando, luego me dijo, todo está listo.

Le agradecí y me disponía a irme cuando él se paró, de nuevo frente del carro, y lo veía y veía, entonces me dijo, puede abrir el capó, por favor, sin dudar abrí el vehículo y salí de él.

Cuando abrió el capó me vio sorprendido y me dijo y el tapón. Yo un poco asustada le dije ¿Qué tapón? El del aceite agregó. En ese momento vimos toda la parte superior del capó mojado de aceite y al medir el líquido prácticamente no quedaba nada.

Entonces él me dijo, no sé porque, pero, había algo que no me dejaba de decir en mi cabeza, revísale el motor y pensé que era una tontería, pero, luego no me quedé tranquilo y por eso se lo pedí. (Sic).

No sé cómo, ni en que momento perdí el tapón de la bomba de aceite, pero, entonces las palabras de Dios diciéndome que me protegía, no dejaban de resonar en mi corazón.

En la próxima esquina compré dos litros de aceiten, este buen hombre, después de echarmelos, me colocó con unas bolsas plásticas y unos hules un improvisado tapón, para que pudiera manejar a dos cuadras más adelante y comprar uno nuevo. Pero no terminó todo ahí, él agregó, usted va a gastar más, le voy a hacer un descuento. ¿Puede Dios hacer más? De nuevo le agradecí y a Dios también.

Desde que me di cuenta de lo ocurrido, no dejé de darle gracias a Jesús y cuando el nuevo tapón estaba colocado en la bomba y después de haber pensado que por unas horas más el motor se hubiera fundido, quedando totalmente inservible, comprendí que aunque llegué tarde y me excuse, mí tiempo de oración había sido poderoso.

Dios me había llegado al taller correcto, en donde habría un hombre que escucharía su voz y éste me haría un descuento (me había tomado tiempo juntar el dinero para hacer este gasto), solo puedo decirte si no tienes tiempo ¡Ora! Dios es bueno y está atento a nosotros.

10 versos para usar en tu cuarto de guerra

Si has visto la comentada película Cuarto de Guerra, puedes comprender el poder de la oración. Te comparto 10 versos que te ayudarán no solo a interceder o batallar, sino vencerás cualquier obstáculo que el enemigo haya puesto tratando de impedir que tu respuesta llegue o tarde en venir.

  1. Ora sin pecado, para que nada estorbe tu petición: “pero la gente no es considerada justa por sus acciones sino por su fe en Dios, quien perdona a los pecadores”. (Romanos 4.5, Nueva Traducción Viviente)
  2. En el nombre de Jesús:Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”. (Filipenses 2:9-11, Reina-Valera 1960)
  3. Nuestra batalla es espiritual, nunca contra una(s) persona(s): Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales”. (Efesios 6:12, Nueva Traducción Viviente).
  4. Nuestro enemigo será avergonzado:Y habiendo despojado a (habiéndose desecho de) los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El. (Colosenses 2:15, Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy).
  5. Jesús está sobre todo, esto garantiza tu victoria en oración:  “la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”. (Efesios 1:20-22, Reina-Valera  1960).
  6. Dios nunca dejará que quedes avergonzado: “Te exaltaré, Señor, porque me levantaste, porque no dejaste que mis enemigos se burlaran de mí” (Salmo 30:1, Nueva Versión Internacional).
  7. Dios siempre te salvará: “Aunque estoy rodeado de dificultades, tú me protegerás del enojo de mis enemigos.Extiendes tu mano, y el poder de tu mano derecha me salva”. (Salmo 138:7, Nueva Traducción Viviente).
  8. Acude a Jesús ante cualquier tentación:  Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”. (Mateo 6:13, Reina-Valera 1960).
  9. La prueba es algo normal, porque estamos bajo fuego, solo seamos valientes: “y los ayudara a no ser perturbados por las dificultades que atravesaban; pero ustedes saben que estamos destinados a pasar por tales dificultades”. (1 Tesalonicenses 3:3, Nueva Traducción Viviente).
  10. Nunca caerás delante de tu enemigo: “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría.” (Judas 1:24, Reina-Valera 1960).

Un Diario de Oración

En la Biblia la oración nos muestra como el espíritu humano se comunica con Dios. Muchas oraciones que encontramos escritas son un testimonio de fe. Podemos leer como hombres y mujeres que clamaron al Señor, en su momento, recibieron las respuestas a sus plegarias.

Los salmos son ejemplo de ello, otras son cortas como la oración de Jabes (1 Crónicas 4:9-10) o la del apóstol Pedro cuando se hundía en el mar (Mateo 14:30), otras pidiendo sanidad (Hechos 3:6) algunas muestran verdaderas pruebas de fe, como Abraham pidiendo un hijo o incluso la plegaria de nuestro Señor Jesucristo en el huerto de Getsemaní.

El leer estas plegarias me ánimo a empezar mi diario de oración, como testimonio de fe. El hacerlo me ha ayudado a aumentarla. Al ver mis oraciones respondidas y cómo ocurrió o a aceptar la volunta de Dios cuando no.

Por ello hoy quiero compartir contigo como hacer un diario de oración.

Creeme a lo largo de tu vida este pequeño escrito te permitirá ver como Dios va obrando en tu existencia. Igualmente, podras ver como vas madurando en la fe y a comprender porque algunas cosas sencillamente pasan o no: “Ahora no entiendes lo que hago, pero algún día lo entenderás”. ( Juan 13:7, Nueva Traducción Viviente)

¡ A empenzar !

  1. Escoge un cuaderno a tu gusto.
  2. Puedes escribir una introducción que testifique tu fe en Jesucristo.
  3. Escribe tus oraciones. En mi caso he escogido escribirlas como cartas dirigidas a Dios, incluso suelo terminar mi oración con una despedida, por ejemplo: te amo Jesús y en ti espero.
  4. Otra sugerencia podría ser pegar imágenes. Dios te guiará como quiera que sea tu diario y quizá despúes tu nos compartas lo que has hecho.
  5. Las oraciones pueden ser peticiones, agradecimientos, alabanzas, de intercesión, entre otras.
  6. No te preocupes de escribir con cierto estilo, escribe como cuando hablas u oras a Dios. Él conoce tu corazón.
  7. Trata de establecer una periodicidad, puede ser diaria o semanal.
  8. Si estas orando por alguien, escribe la petición por ejemplo Señor te pido que la cirugía de Luisa sea un éxito y para no olvidar interceder, podrías programar recordatorios telefónicos en la agenda del celular. Cuando tu intercesión sea respondida podrás escribir la respuesta y relatar como ocurrió.
  9. No olvides colocar fecha a tus oraciones.
  10. Escribe la respuesta a tu oración con fecha y testifica cómo sucedió.
  11. No olvides escribir con gratitud y alabanza cuando las respuestas lleguen.
  12. Un diario de oración vendrá a ser tu testimonio de fe y podrás glorificar a Dios con él.

Mí oración, mí Respuesta

Sé que muchos cristianos batallamos cada día para lograr orar y la verdad,  muchas veces no lo hacemos, ¡Uy no digas eso! Me podrías decir, pero así es.

Un día me acosté tan rendida y luego otro y otro, hasta que acumule meses en que mis oraciones eran para agradecer los alimentos y orar por otros ¡Ay no, no digas eso! Podrías decirme también, pero… Fue así.

Ahora creo que Dios ha anhelado tanto ese tiempo conmigo que me llevó al momento en que no me quedaba otra opción que orar. Podía ir con mis hermanos de la iglesia y pedirles que oraran por mí, podía enviar todos los mensajes por Whats Up para pedir oración, y no digo que esté mal, Dios nos dice claramente en Mateo 18:19-20 “Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo.  Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Nueva Versión Internacional).

Sin embargo, déjame hacerte las mismas preguntas que me hice hace un tiempo:

  1. ¿De quién era la petición?
  2. ¿Quién necesitaba resolver un problema?
  3. ¿Quién tenía la necesidad?
  4. ¿Quién era la que tenía que dar gracias, cuando recibía algo?

La respuesta a estas preguntas es obvia, pero, lo que realmente aprendí  al contestarlas es que Dios desea tanto que le hablemos. Porque yo soy la persona correcta para expresar cómo me siento, qué necesito, cuál es mi súplica o mi gratitud. Nadie puede hacerlo mejor, sino yo.

Por lo tanto, mi oración llega más clara y la respuesta igualmente. Mis hermanos están para apoyarme y confortarme, pero, no pueden tomar mi lugar.

Siempre que leo en la Biblia los momentos en que los hombres y mujeres de Dios oraban, sus palabras eran tan claras, sus corazones tan sinceros que el Señor escuchaba y respondía.

En Josue 7: 1-22 se nos relata un momento muy triste y de derrota del pueblo de Israel. Josué con los ancianos postrados delante de Dios, después de haber sido derrotados por Hai y  haber recogido 36 muertos, Josué oró: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan?

¡Qué momento más dramático y doloroso! Sales haciendo lo que Dios te pidió y regresas perdedor. Ahí estaba el líder de Israel exponiendo su sentir y queja. ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán! continúa Josué en su oración, ¡Wow!  El hombre elegido por Dios para que tomarán la tierra prometida, vuelve a quejarse y reprochar. Sin embargo Josué solo expresa su dolor, su frustración, su desánimo al único que puede comprenderlo.

¡Ay, Señor! ¿qué diré, ya que Israel ha vuelto la espalda delante de sus enemigos? Ahora Josué cuestiona y le dice a Dios: Tú eres el responsable, dime que les digo y agrega: Porque los cananeos y todos los moradores de la tierra oirán, y nos rodearán, y borrarán nuestro nombre de sobre la tierra ¿Qué más desanimó puede expresar este hombre en su oración que el verse muertos?

Y al finalizar le da el último tiro de sentimiento y frustración a Dios ¿qué harás tú a tu grande nombre? es decir, ¿Qué de tu prestigio Señor?

Realmente, ante una oración como esta, no sé tú, pero yo, en mi humanidad tendría ganas de eliminarlos y terminar toda la queja de este hombre, pero, Dios en su soberanía y amor le responde: ¡Levántate! ¿Qué haces allí postrado?  Los israelitas han pecado y han violado la alianza que concerté con ellos. Se han apropiado del botín de guerra que debía ser destruido y lo han escondido entre sus posesiones”. (Josué 7:10-11)  oración clara, respuesta igual.

Y vuelvo a repetir, la oración de Josué fue tan clara que la respuesta de Dios también. Quienes hemos leído la Biblia sabemos lo que sucedió. En el siguiente  capítulo, se narra cómo vencieron a quienes momentos antes los habían derrotado y no solo a ellos, sino a todos los pueblos restantes que enfrentarían.

Así que, con ánimo o sin él, hablemos con el Señor y veamos lo que nos sucederá.

 

*Todos los textos tomados de la versión Reina-Valera 1960 a excepción de los que se mencionan.

10 versos para vencer el desánimo

Hay días que te levantas y son duros que te sientes abatido, frustrado o incluso no quieres moverte y al regresar a la casa solo quieres dormir. La palabra de Dios te permitirá pasar estos días sin sentimientos de frutración y cansancio.

  1. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”. ( Romanos 8:28-29, Reina Valera 1960).
  2. Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar”. (Proverbios 3: 5-6, Nueva Traducción Viviente).
  3.  “No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús”. (Filipenses 4: 6-7, Nueva Traudcción Viviente).
  4. “Porque el Señor tu Dios está en medio de ti  como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos. (Sofonías 3:17, Nueva Versión Internacional).
  5. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. (Filipenses 4:13, Reina Valera 1960 y Nueva Versión Internancional).
  6. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” . (Mateo 7:7-8, Reina Valera 1960)
  7. “Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús. (1 Tesalonicenses 5: 16-18, Nueva Traducción Viviente).
  8. “Oré al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores”. (Salmo 34:4, Nueva Traducción Viviente).
  9. “Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios”. (Hebreos 12:2, Nueva Versión Internacional).
  10. Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan”. (Salmo 35:4, Reina Valera 1960).

10 versos para no rendirte

A veces se ha corrido tanto, pareciera que la maratón se ha hecho eterna. Se está tan cansado que lo único que queda es tirar la toalla ¡No más! ¡No vale la pena!  Pueden ser alguno de los pensamientos que se hayan cruzado en tu cabeza.

Por ello, Dios en su bondad nos llama a tomar fuerza y no desmayar. Compartimos estos versos poderosos para que en Cristo Jesús sigas adelante.

  1. Salmo 71:16, Nueva Versión Internacional: “Alabaré tus obras poderosas, oh Señor Soberano, y les contaré a todos que solo tú eres justo“.
  2. 1 Corintios 9:24, Reina Valera 1960: “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis”.
  3. Hebreos 12:1, Nueva Traducción Viviente: “Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante”.
  4. Zacarías 4:6 Reina Valera 1960 “…No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.
  5. 2 Timoteo 1:7, Reina Valera 1960 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
  6. Isaías 40:31, Nueva Traducción Viviente “En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán”.
  7. Salmo 28:7, Reina Valera 1960 “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré“.
  8. Josué 1:9, Reina Valera 1960 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas
  9. Deuteronomio 31:6, Nueva Traducción Viviente “¡Así que sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni sientas pánico frente a ellos, porque el Señor tu Dios, él mismo irá delante de ti. No te fallará ni te abandonará”. (
  10. Efesios 6:10, Nueva Traducción Viviente “Una palabra final: sean fuertes en el Señor y en su gran poder”.

10 versos para orar cuando extrañas a un ser querido

En las celebraciones de fin de año, las personas que han perdido a un ser querido o está lejos lo extrañan. Esto crea sentimientos encontrados, algunos se deprimen, otros se frustran y algunos se enojan. La Palabra de Dios siempre es nuestro bálsamo. Te compartimos estos versos, para que cuando experimentes alguno de estos sentimientos puedas orar con ellos.

  1. Isaías 41:10, versión Reina-Valera 1960: No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
  2. Salmos 119:49-50, versión Reina-Valera 1960: Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar. Ella es mi consuelo en mi aflicción, porque tu dicho me ha vivificado.
  3. I Tesalonicenses 4:14 y 16,17, Nueva Traducción Viviente Pues, ya que creemos que Jesús murió y resucitó, también creemos que cuando Jesús vuelva, Dios traerá junto con él a los creyentes que hayan muerto…Pues el Señor mismo descenderá del cielo con un grito de mando, con voz de arcángel y con el llamado de trompeta de Dios. Primero, los creyentes que hayan muerto se levantarán de sus tumbas. Luego, junto con ellos, nosotros, los que aún sigamos vivos sobre la tierra, seremos arrebatados en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Entonces estaremos con el Señor para siempre.
  4. Filipenses 3:13-14, Nueva Traducción Viviente No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así  avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús
  5. Salmo 119:50, Nueva Traducción Viviente Tu promesa renueva mis fuerzas; me consuela en todas mis dificultades
  6. Romanos 8:18, Nueva Traducción Viviente Sin embargo, lo que ahora sufrimos no es nada comparado con la gloria que él nos revelará más adelante.

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7.  II Corintios 1:3-4, Nueva Versión Internacional Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.

8. Éxodo 15:2, Nueva Traducción Viviente El Señor es mi fuerza y mi canción;  él me ha dado la victoria. Él es mi Dios, y lo alabaré; es el Dios de mi padre, ¡y lo exaltaré!

9. Jeremías 29:11, Nueva Versión Internacional  Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.

10. Salmo 46:1-3, Reina-Valera 1960Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza.