¡Felices 50!

¿Por qué? Porque Jesús en su inmenso amor me dio vida nueva y eterna y lo mejor ¡Me ama cada día!

Tengo una familia a la que amo y me ama y… amigos a los que también.

Tengo tres perros maravillosos y no digamos lo incondicional que es su amor.

He saltado de un avión, he viajado, me he enfermado, pero, también me he sanado y de lo que no, está controlado.

Disfruto un chocolate todos los días y aunque me critiquen, una vez a la semana, una deliciosa cola.

He llorado, pero, las lágrimas siempre son las que limpian la mugre de este mundo.

Estudié lo que me gusto. He trabajado y trabajo en lo que me encanta. Disfruto escribir, leer, oír música, respirar, caminar, ver una magnífica película, hornear, coser, una buena conversación de los temas que me gustan (aunque los hablo con pocos amigos) y sino me maravilla escuchar a otros, … y lo mejor ¡Predicar la salvación de Jesucristo!

¡Y aun queda más! Seguiré disfrutando cada instante que viene a mi vida, la cual procede de Jesús.

¡ Y sé que cuando parta iré a una mucho mejor!

Les dejo un breve resumen de la bendición de vivir.

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Señor Presidente y Congreso ¡No hay impunidad!

Las reacciones son conocidas, los insultos no han faltado y ustedes como necios los ignoran, porque se sienten intocables, porque creen que sus inmorales alianzas son irrompibles. ¡Pero no es así!

Yo no los insultaré, de sobra han recibido (no sé cómo caminan, comen y duermen en paz) y mis principios me impiden hacerlo.  Sin embargo, Dios sabe tratar con gente como ustedes. Tómenlo en cuenta Señor Presidente Jimmy Morales y Congreso de Guatemala 2017.

Isaías 1:23-25

“Tus líderes son rebeldes,
    compañeros de ladrones.
A todos ellos les encantan los sobornos
    y exigen que se los den,
pero se niegan a defender la causa de los huérfanos
    y a luchar por los derechos de las viudas.

 Por lo tanto, el Señor, el Señor de los Ejércitos Celestiales,
    el Poderoso de Israel, dice:
«¡Me vengaré de mis enemigos
    y a mis adversarios les daré su merecido!
Levantaré el puño en tu contra;
    te derretiré para sacarte la escoria
    y te quitaré todas tus impurezas”.

¡Porque la impunidad no existe! Y Sé que Dios hará grandes cosas en mi nación porque estamos clamando y, Él escucha y responde.

No hay propósito invisible

Siempre pensamos que lo que hacemos no pareciera notarse, pero, Dios jamás cierra sus ojos a esto.

Si ya has dialogado con Dios y conoces el porqué de tu existencia, el enemigo, Satanás, tratará de hacerte creer que es invisible, que no trascenderá.

Nunca dejes que este pensamiento despreciable te desanime, porque podría hacerte desistir de cumplir el verdadero porqué de tu vida. Si alguien estima en gran manera que cumplas tu propósito, es Dios.

En la Biblia sobran ejemplos de personas que son mencionados en unas cuantas palabras o versículos, pero, cumplieron el porqué de sus vidas.

Un ejemplo es Enoc. Se le menciona solamente en 12 versos bíblicos, pero en sus 365 años de vida solo buscó cumplir el plan que Dios tenía para su vida.

Primogénito de Caín (Génesis 4:17), quien es conocido de todos por matar a su hermano Abel. Sin embargo, Enoc  fue un hombre de notable santidad que disfrutó de intima comunión con Dios.

Debido a esta relación tan extraordinaria  fue recibido en la presencia del Creador sin ver la muerte. Su asunción se le atribuye a su firme creencia en el Señor: “Fue por la fe que Enoc ascendió al cielo sin morir; «desapareció, porque Dios se lo llevó. Pues antes de ser llevado, lo conocían como una persona que agradaba a Dios. (Hebreos 11:5, Nueva Traducción Viviente).

Su testimonio dejó huella, quienes vivían a su alrededor fueron impactados por una vida que complacía a Su Creador ¡Qué mejor testimonio!

Este hombre santo tenía una relación profunda con Dios a tal punto que el Señor decidió revelarle sus planes para el final de los tiempos, aun cuando el mundo estaba recién creado: “Enoc, quien vivió en la séptima generación después de Adán, profetizó: ¡Escuchen! El Señor viene con incontables millares de sus santos  para ejecutar juicio sobre la gente de este mundo. Declarará culpables a los seres humanos por todos los actos perversos que cada uno haya hecho y a los pecadores rebeldes por todos los insultos que hayan dicho contra él. (Judas 1:14-15). Con este verso puede verse que, como Santo hombre, era un predicador y profeta.

Poco se habla de Enoc entre los cristianos, pero, en la Biblia vemos claramente que se dedicó a compartir con las personas sobre el arrepentimiento y los invitaba vivir en santidad ¡Cumplió su propósito! y Dios siempre lo vio.

Jamás pienses que Jesús se olvida de ti. En especial si estás cumpliendo los buenos planes de bien que Él tiene para ti. (Jeremías 29:11)

¿Vale preguntar por qué?


Muchos caminamos sin entender el porque de nuestras vidas. Y caminamos haciendo lo que debemos hacer y varias veces lo que no.

Sin embargo, has parado para preguntarle a Dios ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué trabajo en esto? ¿Por qué esto y aquello? Muchos dicen que no hay que preguntarle a Dios ¿Por qué? Pero, creo que es una pregunta valedera, porque por algo estás aquí, por algo, Jesús permite que ocurra lo que pasa en tu vida.

Jesús espera que dialogues con Él, que oigas de Dios mismo tu propósito, que escuches con atención el porque de tu existir. Porque… Acaso no lo estés viviendo.-

De nuevo Yousef, Por amor al evangelio

En 2006 Yousef Nadarkhani fue encarcelado bajo los cargos de apostasía -dejar el islam por el cristianismo- y evangelización. Dos semanas más tarde fue liberado. Sin embargo, en 2009 fue nuevamente encarcelado y un año después fue condenado a muerte. Gracias a una campaña alrededor del mundo, en 2012, fue liberado.

Nadarkhani con sus dos hijo, fotografía tomada en una de las visitas en la cárcel

Yousef con sus dos hijos durante una visita a la prisión. Archivo.

Ahora Yousef y dos de sus compañeros,Yasser Mossayebzadeh y Saheb Fadaie han sido condenados a 10 años de prisión por practicar su religión en Irán.

Hace un año, Yousef y sus compañeros fueron detenidos durante una celebración. Les acusaron de consumo de alcohol porque estaban bebiendo el vino de la Santa Cena y les condenaron a recibir 80 latigazos.

A pesar de esto, ellos continuaron su labor evangelizadora. Hasta esta nueva condena a 10 años de cárcel. Estos tres hombres no han renunciado a su fe y como Pablo en prisiones continúan evangelizando.

Te pedimos que firmes esta petición que será enviada al embajador de Irán en España, quien lo transmitirá a su gobierno pidiendo la libertad de Yousef Nadarkhani, Yasser Mossayebzadeh y Saheb Fadaie.

Pudimos ayudar a liberarle una vez, lo conseguiremos de nuevo si tú y yo nos movilizamos en serio a partir de este momento. Firma aquí.

Conoce más la historia de Yousef en los siguientes links:

Me Quedé sin Palabras

Conducía por una calle de la ciudad de Guatemala, cuando vi hacia arriba. En una terraza había un perro. Desesperado por el calor de mediodía, el pobre animal caminaba. Se pasaba a la cornisa de la otra casa, jadeaba y podía verse su desesperación.

No pude seguir, paré y me dije quizá los dueños no se dan cuenta y toque la puerta. Nadie abrió. Decidí dejar una nota. Cuando lo hacía la puerta del carro se cerró. Llaves, teléfono todo adentro.

Justo, cuando con mi cara de asustada decía ¿Y ahora qué hago Dios? Los dueños del perro salieron de su casa. Decidí hablarles y con calma les pedí que tuvieran compasión del pobre perro. Era una pareja, el hombre se justificó, la mujer dijo que tenía razón. Pero al final caminaron hacia una tienda cercana. No hicieron nada por el pobre animal y yo… con el carro cerrado.

Pasó un joven y después de explicarle lo que me había sucedido, le pedí que me regalara una llamada, para pedir ayuda. Con amabilidad me dejó llamar. Sin embargo, a veces Dios no permite que la ayuda llegue de dónde la esperabas, para que conozcas su poder y soberanía.

El tiempo pasaba y la ayuda que pedí no llegó. En la tienda había un  policía, le pedí ayuda. Trato, pero, no pudo. Entonces le pedí prestado su teléfono, pero, me dijo que no tenía saldo.

Quise comprarle una recarga y nos dirigimos a la tienda, pero, el tendero no vendía para la compañía de celular que le daba el servicio al policía. Le pedí a él que me ayudará, pero, no quiso, esto, a pesar que también le ofrecí comprarle una recarga, para su móvil, que sí era la empresa de telefonía que vendía.

Entonces, el policía me dijo ―venga seño, le voy a hablar a un mecánico que vive por aquí. Nos dirigimos a una casa. El mecánico dijo que sí me ayudaría, pero, agregó que cuánto le pagaría. Le pregunté que cuánto quería. Pidió una cantidad que era más de lo que cobraría un cerrajero.

Le agradecí y decidí llamar al cerrajero -cuando encontrara un teléfono-. Pero, me dijo vamos a ver y luego hablamos. Le  di las gracias, con la previa que no me era posible pagarle la cantidad que pedía. Caminó con un desarmador y un alambre en mano hacia mi carro.

Cuando con el destornillador se disponía a levantar la pestaña del carro, le pregunté si no había otra forma, porque luego tendría que repararla. Su respuesta fue ―yo hago estas reparaciones, nos podemos arreglar cuando termine.  Al oír eso, pensé, este hombre se quiere aprovechar y de alguna forma obtener alguna ganancia. Entonces le pedí que no lo hiciera y le agradecí de nuevo.

Se enojó y caminó hacia su casa, cuando iba a cruzar la calle, le pedí que me dejara al menos el alambre. No quiso. Le insistí y regreso y me lanzó el cable y logré cacharlo. En ese momento, atrás de mí carro se parqueó una camionetilla. Yo pensé ―quieren entrar al parqueo de su casa y mi carro está frente a él. Así que fui y les explique el problema, a la vez que me disculpaba.

Era una familia y me dijeron ―no tenga pena, no somos de aquí, de la capital. Estamos haciendo una llamada, porque venimos a ver a unos amigos y nos perdimos (sic).  Con esa aclaración me despedí  y decidí ver que tan diestra podía ser para abrir un carro.

Oré y dije: ―Jesús, Tú tienes que abrir este carro, sino tendré que caminar y buscar un teléfono público y conseguir algún cerrajero. Después de 5 minutos de batallar con el alambre, el señor de la camionetilla se acercó y me dijo la voy a ayudar.

Me explicó que las puertas de los carros se expandían si se habría de la esquina superior de la ventana y que haría eso, para luego meter el alambre y levantar el seguro del vehículo.

Yo escuchaba su explicación, a la vez que me hablaba, se inclinó y pego su cara al vidrio, para ver donde estaba el cierre. Entonces vio las llaves del carro sobre el asiento del copiloto.

Me vio y me dijo, mejor sacaremos las llaves. No sé que pasó, pero, me sentí tranquila que lo hiciera. Así que, con desarmador en mano empezó a abrir la esquina superior de la ventana. Su hijo de unos 14 años, metió una chumpa, para que funcionara como una cuña y no regresara la puerta y yo introducía el alambre.

En ese momento, no sé de dónde, apareció un joven que decía déjeme ayudarles y me pagan algo, para que así pueda comer. Yo le dije, gracias, pero, ahora no señor.

Por 10 minutos más, el señor movía el cable y yo con mi cara pegada al vidrio le daba instrucciones hacia donde. Mientras lo hacíamos y escurríamos en sudor, el joven no dejaba de hablar, yo pensaba Jesús esto es algo surrealista y luego, volví a pensar en el pobre perro, bajo ese calor.

¡Lo logramos! las llaves pasaron y justo la puerta se expandió y luego regresó a su posición normal. Mis palabras de agradecimiento no paraba en mi boca y luego les dije: Déjeme agradecerle a su esposa también. Ella había, pacientemente, había  esperado dentro de su carro.

Ambos padre e hijo ingresaron al vehículo. Me acerqué a la ventana y le agradecí a la señora. Ella me dio la típica respuesta chapina: No tenga pena, un gusto.

Volví a agradecerle al señor que, ya había encendido el carro, y  me respondió nos vamos, ya sabemos dónde está la casa de nuestros amigos. Yo volví a agradecerles y entonces me dijo ―¡Sí! Me dijo esas palabras que me dejaron a mí sin ellas: ―“No tenga pena, nosotros servimos a Dios”.

Se marcharon. Con sus manos se despidieron de mí y yo no supe que decir. Solo cuando subí a mi carro pude alabar a Dios y hasta hoy, sigo sin palabras para responder.

Cómo hacer un Devocional Diario

devocional

Si deseas hacer de la oración parte de tu vida, te comparto algunos pasos que me han ayudado a hacerlo.

Primero, te recomiendo que escojas un lugar donde puedas orar y meditar con la Palabra de Dios.

Debe ser un espacio en donde puedas orar sin interrupciones y que tú tampoco lo hagas. Recuerda tú hablarás con Dios y Él también lo hará contigo.

Puede ser tu sillón favorito, la sala, tu habitación, en el carro, por si llegas temprano al trabajo. A mi me encanta orar en el comedor, porque tiene una ventana grande que me permite ver el jardín y en este espacio nadie me interrumpe.

Ten un cuaderno para hacer tus anotaciones. Estas incluirán tus peticiones, respuestas y lo que Dios hablé a tu corazón. Te recomiendo que las escribas con fechas.  Esto te ayudará a ver como Dios obra y en el tiempo que Él responde o no, a lo que has pedido.

Además, cuando escribes  puedes verlo como pasos de fe, porque cuando tengas respuestas podrás testificar de ello.

Estos son algunos pasos que me ayudan a orar. No están escritos en piedra, son sugerencias. Sé que si haces de la oración parte de tu vida encontrarás los propios.

  1. Principia este tiempo alabando y dando gracias a Dios
  2. Ora para que el Señor te dé sabiduría y revelación conforme hablas con Él.
  3. Invita al Espíritu Santo para que te ayude a orar y que te muestre el corazón y la voluntad del Padre.
  4. Presenta tus peticiones, estas pueden ser por tus seres queridos, por quienes no conocen a Jesús como Salvador, tus necesidades etc.
  5. Si puedes tener pasajes bíblicos para respaldar tus peticiones, esto le dará poder a tu oración. Recuerda que la Palabra de Dios es nuestra poderosa espada y es más cortante que cualquier espada de dos filos. Por ejemplo, si estas pidiendo por un trabajo o provisión podrías orar y luego afirmar diciendo porque Jesús en Tu Palabra dice: “He sido joven y ahora soy viejo, pero nunca he visto justos en la miseria, ni que sus hijos mendiguen pan. (el Salmo 37:25,Nueva Versión Internacional).
  6. Cuando termines, toma un tiempo en silencio, para oír lo que Dios quiere hablarte. Este momento es clave, podría tomarte varios minutos, pues, debes agudizar tus sentidos espirituales.
  7. Cuando Dios te haya hablado anótalo. Podrás revisar si viene de Dios y meditar en ello. Una forma de saber si lo que recibes  es porque Dios  te lo dijo, es que esté respaldado por Su Palabra. Él jamás te dirá algo contrario a lo escrito en la Biblia

Por último ten presente que orar es tener fe, pues, la oración no es solo presentarse ante Dios, sino la elección que hacemos de creer que Jesús hará lo que dice que hará. Hebreos 11:1

 

 

Metas: Esperanza

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¿Qué esperas el año entrante? o no esperas nada. De acuerdo a los especialistas tener esperanza es una necesidad psicológica, porque siempre toda persona quiere tener alguna idea del futuro.

Aun, quienes están frente a la muerte esperan algo después de ella. Por eso, el apóstol Pedro continúa en su epístola: “…Pongan toda su esperanza en la salvación inmerecida que recibirán cuando Jesucristo sea revelado al mundo. (1 Pedro 1.13b Nueva Traducción Viviente)

Y ante la llegada de un nuevo año, las esperanzas siempre salen de la cabecita de cada uno. Y de acuerdo a los expertos estas pueden ser: justificadas, transitorias e ilusorias.

Las justificadas, es cuando ya se ha recibido u obtenido algo y solo se tiene la expectativa de cómo será. Por ejemplo, iniciar en un nuevo trabajo o puesto laboral, el inicio del proyecto tan anhelado de realizar o la carrera universitaria,  si me boda se acerca, cómo será mi vida matrimonial, cómo seré de padre o madre.

Transitorias son las que se esperan ver cumplidas: el ofrecimiento de aumento salarial, el inicio de un viaje, graduarme y otras.

Y las ilusorias, son con las que solo se sueñan, pero, no se sabe cómo sucederá. Por ejemplo: Tener una casa o conocer al amor de tu vida.

Toda persona ha tenido o tiene estos tres tipos de esperanza. Sin embargo, hay una que no todos tienen: la eterna.

Es aquella que sin importar lo que enfrentes en cada nuevo año o etapa de tu vida, te sostiene y es segura.

2No es condicionada por ninguna circunstancia o posibilidad humana. Tampoco depende de lo que posees, ni de lo que seas capaz de hacer o no, menos aun de lo que otros puedan. No ocurre producto de tu temperamento.

Las tres primeras siempre tienen el riesgo de agotarse, el trabajo no era lo que esperabas o no es suficiente, quieres más. El aumento llegó, pero, tampoco era la cantidad deseada y esto afecta tus otras esperanzas, o los años se han ido y  el amor no aparece.

Sin embargo, la eterna es aquella basada en el Dios viviente. Es cuando tenemos la certeza de que Él actúa e interviene en nuestras vida, porque llevará a cabo lo que prometió.”Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios. (2 Corintios 1:20, Reina-Valera 1960).

Te has preguntado por qué la fe de Abraham de que tendría el hijo de la Promesa, no decayó.   Porque: “El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia”. (Romanos 4:18, Reina-Valera 1960).

Tienes planes, metas, sueños, haz que ellos estén basados en la esperanza eterna del Único que te los puede hacer realidad. Cristo.

Él es el mejor ejemplo de esperanza. Hoy puedes  preguntar quién cree en la Humanidad y un 3alto porcentaje te dirá nadie o los pocos optimistas que quizá en algunos cuantos.

Pero, Jesús no solo creyó, lo demostró y por eso dio su vida por todo el mundo (Juan 3:16), para ofrecer a cada uno esa esperanza eterna.

Para los cristianos todas las esperanzas son en Cristo ¡Sí!  Por ello, en mi caso, sé que enfrentaré dificultades el próximo año, pero sé  también que, puedo esperar más bendiciones futuras, aunque por el momento permanecen invisibles, pero, jamás se agotarán.

Por ello me sostengo en que:“Recibimos esa esperanza cuando fuimos salvos. (Si uno ya tiene algo, no necesita esperarlo;  pero si deseamos algo que todavía no tenemos, debemos esperar con paciencia y confianza).  Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y el Padre, quien conoce cada corazón, sabe lo que el Espíritu dice, porque el Espíritu intercede por nosotros, los creyentes, en armonía con la voluntad de Dios. Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos. Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor de muchos hermanos”. (Romanos 8:24-29, Nueva Traducción Viviente).

Metas:Inteligencia y Dominio Propio


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Recuerdo cuando salió el primer cubo Rubik, era una niña y fue la sensación ¡ Todos querían armarlo! Sin importar la edad.

Entre las cualidades  para lograrlo era la inteligencia y el dominio propio. No todos lo logramos.

Pero, te has preguntado a dónde llegarías con estos dos rasgos de carácter, además de solo armar este juguete. Yo sí.

Por eso, cuando leí la siguiente parte en la primera epístola del apóstol Pedro, empecé a meditar en el interés de Dios en que sus hijos tengan estas dos cualidades.

“Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio…” (1 Pedro 1:13a Nueva Traducción Viviente).

El diccionario define inteligencia como la capacidad de entender o comprender y/o resolver problemas. La habilidad, destreza y experiencia.

A lo largo del 2017 enfrentaremos retos para alcanzar nuestras metas o sueños. Así que, las preguntas obvias son ¿Qué hacer? ¿Cómo resolver? ¿De dónde vendrán nuestras destrezas para solucionarlo?

El salmista escribió “De tus mandamientos he adquirido inteligencia; por tanto, he aborrecido todo camino de mentira”. (Salmo 119:104, Reina-Valera 1960).

Por tanto, mi meta este año será, continuar leyendo la Biblia, para que esa inteligencia que muchos no comprenden o creen arcaica, sea aquella, por la que después, todos te preguntan cómo lo hiciste.

En cuanto a dominio propio el diccionario dice:”Poder que alguien tiene para usar y disponer de lo suyo”.

Poder, ¡Sí eso!  Eso es lo que necesitamos en especial cuando enfrentemos un problema, un señalamiento injusto, una enfermedad o sencillamente que las cosas no hayan salido como yo esperaba. En Cristo Jesús podemos tenerlo.

El apóstol Pedro sabía bien de lo que  escribía. Durante los tres años que acompaño a Jesús, muchas veces la carencia de dominio propio lo llevó a actuar con impulsividad. Incluso en las horas previas a la crucifixión de Cristo.

Pero,  sabemos que después de un momento muy doloroso aprendió lo que era el dominio propio.

El apóstol se convirtió en la Petra o Roca como lo llamó Jesús. Las tormentas, los sufrimientos, las cárceles y persecuciones que vinieron no lo hicieron perder el control. Por eso,  pudo continuar  firmemente con su llamado, sin caer en emocionalismos, depresiones, enojos o frustraciones.

Cuántas veces hemos perdido oportunidades únicas o vuelto a empezar, porque perdimos el control. Oremos para que Su Espíritu Santo nos ayuden a gobernarnos a sí mismos.

Es importante mantenernos sobrios, serenos, calmados para que esa inteligencia divina nos ayude a pensar con buen carácter.  Pues, ” una persona sin control propio es como una ciudad con las murallas destruidas”. (Proverbios 25:28, Nueva Traducción Viviente).

Dios desea que sus hijos cumplan su propósito, alcancemos nuestras metas y sueños. Su Palabra nos llevará a hacerlo. ¡Tenlo por seguro!

 

Paso 5 para Mantener la Paz en Navidad

celebra

  1. ¡Celebra!

Este es mi último paso para este tiempo. No importa cuándo nació Jesús, sino lo que su nacimiento hizo. ¡Celébralo!

Es justo el momento en que Juan 3:16 se cumplió: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

Claro que no quiere decir comer por hacerlo, beber o hacer cualquier cosa que no traiga paz a tu familia y amigos.

Si dejas que tus emociones te controlen al celebrar, perderás la paz.

Por eso en esta época muchas personas beben licor, porque hay que celebrar, olvidar algún dolor o cualquier excusa emocional. Comen porque hay que hacerlo.

Celebra dando paz y alegría a quienes te rodean  ¡Lo lograrás si te lo propones!

Si Jesús habita en tu corazón tus pensamientos, acciones y actitudes lo reflejarán.

Podrás dar paz y no tristeza o dolor a quienes están contigo.